Milhojas de crema de castañas

Milhojas de crema de castañas

Postres

Milhojas de crema de castañas. Llevamos unos días pensando qué podemos presentar como postre o incluso petit fours a varios amigos y familiares que vendrán de visita.
Como nuestro tiempo máximo para preparar todo es de unos 30 minutos, había que pensar en algo sencillo, pero visualmente efectivo y por supuestísimo, con la primera premisa gastronómica: que esté lo más rico posible.

Barajamos varias posibilidades y fuimos descartando algunas por dificultad, por ingredientes o por dudar del resultado. Al final nos quedamos con tres cosas por varios motivos:

– Unos MILHOJAS DE CREMA DE CASTAÑAS para dar uso a un bote que nos habían regalado recientemente y que salvo un par de cucharadas, no habíamos vuelto a abrir y pasaba el tiempo en la nevera.

– Unas PALMERITAS DE CHOCOLATE BLANCO Y PIMIENTA ROSA porque el otro día al colgar unas palmeritas de hojaldre y chocolate que hicimos con unos sobrantes de una plancha de hojaldre, nos dimos cuenta que es una receta ya por muchos vista y que teníamos que innovar un poquito.

– Unos BUÑUELOS DE CREMA DE NARANJA CON CHOCOLATE CALIENTE porque la combinación naranja+chocolate nos parece ideal con el contraste de color y también de sabor. Porque a mucha gente le gustan los eclairs o buñuelos y al ser pequeños bocados, pueden probar uno y decidir si les gusta y quieren más o no.

Hoy os vamos a enseñar cómo preparar en cuatro o cinco pasos los milhojas de crema de castañas.
Ingredientes (nosotros hicimos 16 unidades):

– 1 placa de hojaldre fresco (vamos a cortar regtángulos de 2 o 2,5cm x 6 o 7cm)
– 2 yemas de huevo XL
– huevo batido para pincelar
– 250 ml de leche entera (1 taza grande)
– 1 cucharadita de vainilla en polvo o una rama abierta
– 2 cucharadas soperas de azúcar
– 1 nuez de mantequilla
– 20 gr de almidón de maiz -maicena- (dos cucharadas colmadas)
– 3 cucharadas llenas de crema de marron glacé comprada
– azúcar glass para decorar


Haremos la crema de castaña de la manera fácil, que es preparando una buena crema pastelera y después “saborizándola” con la crema de marron glacé que es de sabor muy intenso para comerla sola. La otra manera es cocer castañas, pelarlas, triturarlas y usarlas de espesante, aunque también podríamos usar la harina de castañas que nos regalaron recientemente y que aún no hemos estrenado. Como no tenemos mucha disponibilidad de tiempo, hemos tirado por el camino más corto.

  • 1. Calentar la leche con el azúcar y la vainilla en un cazo no muy grande. No vamos a añadir el azúcar que solemos a la crema puesto que luego la crema de marron glacé compensará la escasez de dulzor.
  • 2. En un cuenco batir las yemas con el almidón de maíz (maicena)
  • 3. Cuando veamos que la leche comienza a hervir, retiramos del fuego, quitamos la vaina de vainilla y añadimos un poco de esta leche al cuenco de las yemas removiendo sin parar. Luego vertemos la mezcla de las yemas a través de un colador fino de nuevo en la leche. De este modo evitaremos grumos posteriores. Comenzar inmediatamente a remover con varillas para que todo se mezcle bien y volver al fuego sin dejar de remover hasta que espese (en unos 5 minutos estará). Apagar y añadir una nuez de mantequilla que le aportará mucho brillo. Integrarla bien y meter la crema en manga pastelera y reservar (o cuando esté un poco fría en una bolsa de congelados que la usaremos con el mismo fin)
  • 4. Cortar la placa de hojaldre fresco que nosotros últimamente las compramos de bordes rectos en vez de las redondas. Hemos optado por un tamaño de hojaldre mini (2,5 cm x 6,5 cm) pero podéis hacerlos más grandes o a vuestro criterio.
  • Colocar sobre una bandeja de horno con papel sulfurizado o silpat. NO pinchar el hojaldre. Esto es muy importante para que infle bien. Pincelar con huevo batido y meter en horno precalentado a 190º-200º con calor arriba y abajo. En unos 10 minutos estará listo -en cuanto veamos que la superficie se dora bien-.
  • 5. Cuando el hojaldre esté frío, abrir por la mitad a lo largo con un cuchillo. Cuando esté todo dispuesto, rellenar las bases con la crema de castañas y tapar. Espolvorearlos con azucar glass les dará un toque más distinguido.

La crema de castañas quedó fantástica porque la verdad es que la crema de marron glacé aunque está rica es demasiado fuerte y no solemos usarla y la verdad es que suavizada por la crema con los milhojas han sido un éxito.

Seguro que en unos buñuelos tipo petit choux también quedaría fenomenal. Una crema bien sencilla de elaborar y un postre que en 30 minutos tenéis listo para vuestros invitados siendo con él los reyes de la fiesta. Esperamos que os animéis.

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